SELLOS POSTALES DEDICADOS A CARABINEROS DE CHILE

PATRICIO E. JELDRES RODRIGUEZ
General de Carabineros.

 Un sello postal o estampilla es un comprobante del pago previo de los envíos efectuados por correo.

El sello en sí, es un pequeño papel cuya forma más usual es rectangular o cuadrada, en forma de etiqueta, generalmente engomada, que se pega en un sobre. También, puede ir directamente impreso.

La emisión del primer sello postal se enmarca dentro de una profunda reforma del servicio de correos británico emprendida por James Chalmers (1834) y Rowland Hill (1837). Hasta entonces el envío lo pagaba el destinatario en función de los kilómetros recorridos y no por su peso. Hill propuso que el envío lo pagara el remitente según una tarifa uniforme en función del peso y no por el kilometraje.

Según la leyenda, en el año 1835, Hill, que viajaba por Escocia, se detuvo en una posada con el fin de descansar. Mientras se calentaba en la chimenea vio como el cartero de la zona entraba en la casa y entregaba una carta a la posadera. Ella tomó la carta en sus manos, la examinó atentamente y la devolvió al cartero señalándole: “Como somos bastante pobres no podemos pagar el importe de la carta, por lo que le ruego que la devuelva al remitente”.

Al oír aquello, surgió en el corazón de Hill un impulso de generosidad y movido por ese impulso ofreció al cartero el importe de la misiva, pues no quería que la buena mujer, por falta de dinero, se quedara sin saber las noticias que le pudieran llegar en dicha carta. El cartero cobró la media corona que costaba, y entregó la carta a la posadera, saliendo a continuación para seguir su recorrido.

La posadera recogió la carta y la dejó sobre una mesa sin preocuparse en absoluto de su contenido. Luego se volvió al generoso huésped y le dijo con amabilidad: “Señor, le agradezco de veras el detalle que ha tenido de pagar el importe de la carta. Soy pobre, pero no tanto como para no poder pagar el coste de la misma. Si no lo hice, fue porque dentro no hay nada escrito, sólo la dirección. Mi familia vive a mucha distancia y para saber que estamos bien nos escribimos cartas, pero teniendo cuidado de que cada línea de la dirección esté escrita por diferente mano. Si aparece la letra de todos, significa que todos están bien. Una vez examinada la dirección de la carta la devolvemos al cartero diciendo que no podemos pagarla y así tenemos noticias unos de otros sin que nos cueste un penique”.

Esta anécdota, con diversas variantes, ha sido narrada y escrita en distintos medios, empero, habría sido desmentida por el propio Hill en sus Memorias. Es ilustrativa, sin embargo de uno de los problemas a los que la reforma del Correo pretendió hacer frente con notable éxito, en razón a ello, Hill, escribiría un folleto, proponiendo el franqueo previo de la correspondencia.

El folleto de Hill, titulado «Post Office Reform», dio por resultado la designación, en 1837, de un comité de la Cámara de los Comunes “encargado de estudiar los tipos y sistemas del franqueo postal”. Este comité informó favorablemente la proposición y, en 1839, se dictó una providencia autorizando al Tesoro para fijar los tipos de franqueo postal y regular el modo de percibir su importe previo. Los sobres timbrados (los primeros con un valor de 1 y 2 peniques) y los sellos adhesivos los emitiría el Gobierno. Del grabado de los sellos se encargó la casa Perkins, Bacon and Petch, sobre dibujos de Hill. Se decretó que los sellos se pondrían en circulación el día 6 de mayo del año 1840. Así, nace el primer sello postal del mundo: El famoso Penny Black de la Reina Victoria.

Hill dibujó en él el perfil de la Reina Victoria, la palabra Postage en la parte superior y en la inferior One Penny (un penique). Omitió el nombre del país por entender que la efigie de la reina bastaba para identificarlo. El día 8 de mayo del mismo año se puso a la venta el de dos peniques, en color azul. El nuevo sistema postal dio unos resultados asombrosos, tanto que se triplicó el número de cartas en una semana. Sólo el primer día de venta al público se vendieron 60.000 ejemplares de estos sellos. A la vista de todo ello, Hill, fue nombrado director de Correos del Reino Unido, dedicando el resto de su vida a realizar ampliaciones y mejoras en los servicios postales. El nuevo sistema encontró rápida aceptación en otros países y a los pocos años estaba ya generalizado internacionalmente.

Después del “Penny Black”, Suiza fue el segundo emisor de estampillas, en 1843. La primera nación americana que los empleó fue Brasil en el mismo año 1843. Le siguieron los Estados Unidos de América en 1847, España en 1850, y nuestro país en 1853.

Los primeros sellos, que ya venían en pliegos, se cortaban con tijeras, por lo que tenían los bordes rectos. Más adelante (1854) se añadió una serie de líneas con perforaciones, que permitían separarlos limpiamente, sin herramientas auxiliares, y apareció el dentado.

La Unión Postal Universal estableció que en los sellos que circularan internacionalmente debía aparecer el nombre del país emisor en alfabeto latino. De esta obligación solo está exento el Reino Unido por ser el primer país emisor de sellos.

Los sellos de Chile tienen su origen en el denominado Colón de 5 centavos, el cual fue publicado por primera vez el 1º de julio de 1853, y muestra la efigie de Cristóbal Colón. Con valores faciales de 5 y 10 centavos, dichas estampillas se imprimieron en Inglaterra y fueron usados por las dos oficinas postales de Valparaíso y Santiago. Tales sellos no estaban dentados.

Por ley, entre 1853 y 1910, sólo estaba permitido el retrato de Cristóbal. Desde 1910 en adelante, Correos de Chile, ha emitido diversos modelos de sellos, con diferentes ilustraciones y colores, variando de acuerdo a la ocasión o celebración. Sin embargo, dicho organismo no realiza homenajes en sus sellos a personas que estén vivas. La única excepción a esta norma ocurrió con motivo de la visita de SS Juan Pablo II, en 1987, en la cual tras un decreto especial se imprimieron estampillas con su rostro y escenas de las ciudades que visitó.

Carabineros de Chile es una de las instituciones nacionales que ha recibido más reconocimientos por parte de Correos de Chile. En efecto, dicha Empresa, ha emitido 23 sellos postales dedicados a ella. Tales sellos son los siguientes:

  

De la serie “Homenaje a las FF.AA. y Carabineros de Chile”. 1974


 

Comité Nacional de Educación de Tránsito. 1974


 

   

50º Aniversario. 1977.


 

De la serie “Obras Sociales”. Protección al Menor.1977.


 

XXIII Congreso Internacional de Medicina y Farmacia Militares. 1980.


 

II Congreso Sudamericano de Policía Uniformada. 1981.


 

   

60 años Carabineros de Chile. 1987.


 

Brigadas Escolares de Seguridad en el Tránsito, 30 aniversario. 1988.


 

Monumento a los Mártires de Carabineros de Chile. 1989.


 

De la serie “Presidentes de Chile”, General don Carlos Ibáñez del Campo, fundador de Carabineros de Chile. 1990.


 

Nueva Escuela de Carabineros. 1991.


 

II Congreso Mundial de Policía – Santiago de Chile. 1995.


 

Prevención de Riesgos en el Tránsito. 1996.


 

75 años de Carabineros de Chile. 2002.


 

  

80 años Carabineros de Chile. 2007


 

  

100 años Escuela de Carabineros. 2008.

 

A través de todas estas estampillas, Correos de Chile, ha rendido su homenaje a Carabineros de Chile. Es la forma en que ha distinguido y respaldado a la Institución que cumple la noble misión de brindar orden y seguridad a quienes habitamos en esta larga y angosta faja de suelo patrio.

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