ENTREVISTA A MARÍA ANGÉLICA CRISTI SOBRE EL LIBRO DE SU PADRE ÓSCAR CRISTI

LIBRO: “ÓSCAR CRISTI GALLO. EL CAPITÁN QUE DIO GLORIA A CHILE Y SU INSTITUCIÓN”

Entrevista a MARÍA ANGÉLICA CRISTI MARFIL:

  1. ¿Cuáles fueron sus motivaciones para emprender la iniciativa de recopilar información y traducirla en un libro biográfico sobre la vida deportiva de su padre y en este desafío encontró ayuda y aportes de la Institución?

En un agradable encuentro con el General Rafael Rojas Agurto y siendo el Director de Educación de Carabineros de Chile, le sugerí como idea que los alumnos y los carabineros que formaban parte de la Escuela de Caballería, que en ese momento llevaba el nombre de mi padre General Oscar Cristi Gallo, conocieran la historia de su paso por la Institución y no solo su participación como destacado jinete, su triunfo en los Juegos Olímpicos de Helsinki, hazaña que logró como integrante del equipo chileno y la doble medalla de plata que obtuvo. Pero también una exitosa y fructífera carrera como oficial que dio muchos frutos y dejó huellas que hasta hoy son parte de la Institución. Ello era importante que fuera difundido como un ejemplo de esfuerzo, sacrificio, amor a la patria y compromiso con su Institución. Ser vicecampeones olímpicos y ganar a los mejores del mundo fue más que un sueño hecho realidad.

El General Rojas encomendó esta tarea al Museo Histórico de Carabineros y que hoy se hizo realidad en un libro que relata parte de su historia. Aunque aún no está impreso, si está en las redes y en la página del Museo.

  1. La carrera internacional de su padre es un gran orgullo para la historia del deporte chileno, más cuando sabemos que ser deportista en Chile no es fácil, pero su padre nos mostró la constancia, el esfuerzo y la pasión por esta disciplina. Ustedes como familia, cómo lo acompañaron y apoyaron en este camino, especialmente cuando logra grandes triunfos internacionales.

Mi padre amaba a su Institución y dedicó su vida por y para ella. Recordemos que murió como uno de los generales más jóvenes, tenía 49 años. Montar fue su pasión y así fue como lo conocimos, fue parte de su vida y a pesar de las horas extraordinarias y el esfuerzo que significó para él, siempre fue el padre presente. Mi madre una gran y sabia mujer siempre lo apoyó en todo. La equitación, la Escuela de Carabineros, los desfiles, las muchas otras actividades de su vida profesional y como oficial con altas responsabilidades del servicio, fueron parte de nuestras vidas.

Siempre estuve orgullosa de ser su hija y pensé que ningún padre en el mundo podría ser mejor.

  1. Respecto a la equitación, el texto relata que practicó esta disciplina durante varios años, junto a tu hermano, que incluso fue campeón infantil. Si puede contarnos cómo era su padre y cómo influyó en sus vidas en varios aspectos, desde su pasión por el deporte.

De hecho, desde muy niña, recuerdo haber usado mis botas de montar casi todos los fines de semana y en vacaciones. Mi padre era un excelente profesor de equitación y muy estricto. Los caballos eran parte de mi vida y dieron forma a mi carácter. Saltar obstáculos es un desafío constante, te hace fuerte y valiente. Competir te hace saber perder y ganar.

Podría escribir un libro sobre esa experiencia. La influencia y dirección de mi padre era la disciplina, que exigía sacrificio. Postergaciones, dedicación y por supuesto amor a los caballos, me marcaron sin duda.

Sin embargo, cuando fui mayor, me indignaba porque era muy estricto con los permisos y los estudios.

Mi hermano perdió a su padre a los 5 años. Fue muy triste y sin duda un desgarro familiar. Aunque así siguió sus pasos, es un gran equitador, mucho más autónomo y heredó su talento. También se convirtió en campeón infantil con mucho esfuerzo. Durante años compitió en concursos hípicos, tiene un lindo estilo. Hoy está dedicado a su familia y con una muy exitosa vida profesional. Primero como rector de la Universidad de Los Andes y luego con otras importantes actividades académicas. Actualmente, es Director General de Aguas, una gran responsabilidad en uno de los temas más sensibles para nuestro país, pero siempre tiene su caballo en su parcela y comparte sus cuidados con sus hijos.

  1. La carrera de su padre Óscar Cristi Gallo en la Institución fue muy intensa, comenzando en Iquique para luego trasladarse a varias ciudades de Chile y ascendiendo durante estos años. Podría contarnos lo importante que fue para su padre ser parte de esta institución durante gran parte de su vida y cómo esta experiencia le trasciende.

Era carabinero por sobretodo. Amante de su Institución y apasionado en su rol de servidor público, fiel a su juramento de defender la vida si es necesario. Dejó huella en todos sus destinos, con una gran personalidad y muy seguro de sí mismo, amable, servicial y carismático. Estudioso, docente en diversas materias, unido al éxito alcanzado como deportista, lo hicieron asentarse y ser reconocido donde estaba destinado. Como familia, su trabajo era parte de nuestras vidas y siempre estuvimos orgullosos de nuestro padre, de sus promociones. La vida fue muy grata. Mi madre fue una excelente esposa y madre que siempre lo apoyó y ayudó.

Una anécdota en sus destinos fue cuando al regresar triunfante de los Juegos Olímpicos de Helsinki, el Director General de la época lo destinó a la 3° Comisaría de Santiago, uno de los más complejos en esa época. Hizo un gran trabajo como comisario e hizo muchos avances y mejoras en el sector. 

  1. No podemos dejar de mencionar los tres grandes legados por los que trabajó su padre, como son: la creación de la Fundación Niño y Patria; las modificaciones a la Ley de Menores que le dieron a Carabineros de Chile la participación en la protección de la niñez en situación irregular y la incorporación de la mujer a la Institución, que actualmente constituye un pilar fundamental en el desarrollo de la labor policial. ¿Cuáles serían las grandes motivaciones que le impulsan a trabajar en estos tres grandes avances?

La incorporación de las mujeres a Carabineros de Chile surgió básicamente frente a la urgente necesidad de apoyar en el cuidado de los menores que formaban parte de los hogares recién creados. Ya han pasado casi 60 años desde aquella acertada decisión. Miles de mujeres ya forman parte de la planta de la Institución y de todas las actividades policiales, incluso del alto mando. Ellas son un orgullo para nuestra Patria y cumplieron una abnegada y maravillosa labor en la tarea de acoger y cuidar a los niños desvalidos.

Los niños de la calle eran preocupación constante de mi padre, además del abandono de que eran víctimas y buscar cómo protegerlos, era necesario prevenir un futuro delincuencial. Recuerdo las noches de ronda que organizaba junto a autoridades para ir a recogerlos al lecho del río Mapocho y otros lugares recónditos. Involucró a parlamentarios, diplomáticos y empresarios en esta misión. Los hogares les esperaban con cuidados especiales y mucho cariño, y así fue como años más tarde pasó a ser “Niño y Patria”. Dos años después de la muerte de mi padre se aprobó la ley, por la que tanto luchó. El financiamiento del SENAME y que benefició por años a todos los hogares de menores, no sólo “Niño y Patria”, esta subvención se pagaba con el 16% de las multas por infracciones a la ley de tránsito. De hecho, como alcaldesa firmaba un cheque todos los meses.

Una obra trascendental que se debilitó hace años y que hoy es una deuda con los menores en situación irregular. Excelentes hogares de “Niño y Patria” fueron cerrados y el daño es irreversible.

  1. El General Oscar Cristi, además de ser un gran equitador fue Carabinero y el legado que dejó sin duda, ha trascendido en la institución. ¿Qué mensaje le podría transmitir a las próximas generaciones, respecto al compromiso con la institución o la vocación de servicio que le enseñó su padre?

Hoy son otros tiempos para nuestro país y el quehacer de carabineros ha cambiado y se ha complicado, aunque nunca fue fácil. Recuerdo de mi padre su compromiso, admiración y afecto por su Institución, su preocupación por el personal, también fue director de esa división. Su cercanía con los oficiales su tiempo para compartir con ellos. En todas sus destinaciones lograba construir para mejorar las instalaciones, tenía alma de arquitecto. Uno de sus proyectos fue la construcción de la piscina para el personal en la Escuela de Carabineros que en esos tiempos era el lugar del famoso “Piñirolo”.

Los recuerdos y enseñanzas de nuestros padres son parte de lo que somos en la vida, pero algo que me marcó con fuerza fue la importancia de la consecuencia y poder defender nuestras posiciones, ideas y principios sin temor a las consecuencias. Muchas veces arriesgó su carrera en defensa de los propios carabineros. Y de eso doy fe.

 

Los invitamos a leer el libro:

http://www.museocarabineros.cl/sitio/wp-content/uploads/2020/06/Libro-General-Cristi-FULL-.pdf

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